viernes, 13 de septiembre de 2013

Nacemos para morir

Nacemos para morir”. Que cruda es esta realidad. Todos sabemos cuál es nuestro final, pero todo el mundo se sorprende cuando llega. Quizás no sea simplemente el hecho de que a todos nos llegue nuestro momento sino el hecho de que nunca sabremos cuando nos llegará. Eso es lo que nos aterra, eso es lo que nos sorprende. Eso es lo que maldecimos y que cuando todo va perfecto, ocurre. No insinúo yo que por esto deberíamos de saber cuándo vamos a morir, nada más lejos de la realidad. No queremos sorpresas de este tipo, pero tampoco queremos fechas. No nos conformamos ni con una cosa ni con la otra. Solo pensamos en vivir. Pero pensad ¿Desearíais vivir eternamente? Según Nietzsche, en nuestra vida, cada hora, minuto, segundo, milésima de segundo se repetirá eternamente, y pasaremos la vida viviendo una y otra vez momentos eternos que se repiten, nada nuevo. Quizás este pensamiento te suba la moral o te hunda profundamente, sea como sea, vamos a aceptar que un día desapareceremos de la faz de la tierra. Pero no solo vamos a aceptarlo, sino que además vamos a agradecer a la vida el que no dure para siempre.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Semplicemente bellissima

Hoy paradojicamente me tropecé con una de esas que te abre el corazón sin escrúpulos, de esas que sin darte cuenta das a replay y transforma ese mismo instante de tu vida en maravilloso. ¿Cómo carajo puede hacer eso algo semplicemente sencillo? No puedes aborrecerla, y la odias aún mas por llevarse consigo muchas de las hora de tu día. Y es mas jodido aún cuando te das cuenta de que está haciendo del odiado Septiembre un mes escandalosamente dulce. Esta canción llego a mi hace mucho tiempo en una de las mejores películas que he visto jamás. Y después de tanto tiempo, volvió a mi. Solo me gustaría, queridos lectores, que le dedicaseis unos minutos de vuestra rápida vida a escucharla. Solo será un momento. Os aseguro que ese momento se volverá a repetir y quedareis enganchados a la maldita dulzura de ésta melodía que no ha tenido ni tiene reparos de robar mi tiempo.




sábado, 12 de enero de 2013

Cada día debe ser una fiesta.

Pasamos la vida deseando alcanzar algo, persiguiendo sueños, creyendo que cuando tengamos eso tendremos la felicidad. Pero no es así. La última parada siempre será la muerte. Si no sabemos ser felices, ser mejores, ser quienes queremos ser en el trayecto, tampoco encontraremos eso al final.



Todo lo demás es lo de menos.


 Es difícil mantenerse, ser el mismo en un mundo que cambia constantemente.

viernes, 17 de agosto de 2012

Cualquier alegría improvisada me vale mas.

No os preocupéis por el futuro. O preocuparos si queréis, pero sabiendo que eso ayuda lo mismo que masticar un chicle para resolver una ecuación matemática. Los verdaderos problemas de la vida seguramente serán cosas que ni se te habían pasado por la cabeza, de esas que te cogen por sorpresa a las cuatro de la tarde de un martes perezoso. Cada vez que te asustes haz una cosa: ¡CANTA!



viernes, 23 de diciembre de 2011

Tu país son tus amigos y eso sí se extraña

Eso de extrañar, la nostalgia y todo es eso, es un verso. No se extraña un país. Se extraña el barrio en todo caso pero también lo extrañas si te mudas a 10 cuadras. El que se siente patriota, el que cree que pertenece a un país es un tarado mental. La patria es un invento. Que tengo que ver yo con un tocumano o con un salteño. Son tan ajenos a mi como un catalán o un portugués. Estadísticas. Números sin cara. Uno se siente parte de muy poca gente. Tu país son tus amigos y eso sí se extraña.